A propósito de ... Tiempo para vivir




En su segunda entrega, la escritora chilena Rosa González Baeza explora la poca voluntad del ser humano para arriesgarse, una mirada honesta respecto a lo que somos. 




TIEMPO PARA VIVIR

Definitivamente, siempre es difícil y penoso sacudir nuestra conciencia del polvo de las viejas ideas y dar paso a que en ellas penetre savia nueva. Debe ser porque lo ya probado tiene ciertas condiciones que le otorgan mayor grado de seguridad a quien las adopta como suyas, ideas que fueron. En cambio proponer nuevos planteamientos, se aleja de lo habitual, lo acostumbrado, lo predecible y por ende acarrea un mayor riesgo. El pasado cubre con un manto de superioridad al presente que se halla en estado naciente, es decir, no ha llegado a ser algo concluido, lo que origina un sinfín de miradas desconfiadas.

Entonces, jugarse por las nuevas propuestas en cualquier sentido, requiere un esfuerzo heroico y único. Enfrentarse a la historia ya escrita, requiere convencer a los otros de caminar sobre lo inexplorado. Hacerles entender que en eso radica la esencia del bien vivir, en la sorpresa de construir puentes nuevos hacia zonas aún no conocidas, sin miedo al fracaso, haciendo uso de nuestra osadía y curiosidad.
Lo cierto es que cada siglo ha tenido su periodo moderno, es decir, el intento de algunas mentes inquietas que transgreden lo dado por sabido, con otra mirada mucho más fresca y palpitante. Muchos de ellos han muerto en el intento, pero han gozado el privilegio de abrir otros campos de estudio sobre asuntos en los que no nos habíamos atrevido a investigar. Rompen los esquemas, y dejan una estela de estupefactos amigos del pasado, temblando de miedo ante el derrumbe de teorías que habían gobernado el mundo del saber. Ese es el efecto del progreso que avanza en ocasiones, con crueldad, derribándolo todo, pero sin nuevas propuestas para ocupar el lugar de otras. Ya no hay pensadores que reflexionen por el sólo placer de meditar.

Aunque no hay duda que esta avalancha de cambios vertiginosos nos asuste, quedarse en el paso tampoco es una muy buena desición. Ningún extremo es beneficioso, sólo ocasiona que se pierda el verdadero sentido de la vida y se trastoquen los valores sin ni siquiera estructurar una nueva columna vértebra de valores que nos sostenga. Lo valido es extraer del pasado la esencia de algunas grandes ideas y aprovechar la experiencia de nuestros ancestrales pensadores para proyectarnos en una nueva vida aún más consciente de lo que significa crear cimientos sólidos para el otro tiempo que viene.


Saber lo que va ha pasar mañana, puede borrar gradualmente la magia de terminar el día y esperar con ansia el otro que vertiginoso se acerca. Al final sin siguiera darnos cuenta nos quedamos detenidos en el tiempo de lo ya dicho y hecho, temerosos de abastecer las mentes con nuevas ideas acerca de la existencia y su continua evolución. Es bueno de pronto caminar por sobre los puntos suspensivos que otros nos heredaron y culminar lo que otros valientemente osaron predicar a medias, temerosos de los entes inquisidores. Quizás nuestro mayor problema es visualizar el futuro como un concepto con características concretas, cuando la verdad es solo una palabra que define algo que nunca podremos alcanzar a descubrir. Basta un solo minuto para que se confundan los tiempos y el espacio. Hay asuntos a comprender que ameritan abrir la mente a nuevos conceptos y nuevas tendencias, claro esta que sin olvidar la carga que significa tener memoria.

A veces me da por pensar que solo somos pasado y presente. Conceptos que aplicados en justa medida pueden ir entrelazados para construir lo que podríamos llegar a ser. es el juego de la vida donde apenas sabemos si el número premiado será el nuestro. es una infinita secuencia de paréntesis abiertos, cuya travesía debemos iluminar, pese a todo, con una diaria sonrisa.

“El tiempo de la escuela ha pasado, ahora hay que vivir.” Baroja.




Fuente imagenes:
 https://i.pinimg.com/originals/6d/f1/ab/6df1ab4946730f5deeebeb685580c4b2.jpg
https://24.hu/app/uploads/2016/09/vintage-photos-of-scary-circus-performances-18.jpg

No hay comentarios:

Publicar un comentario