Crítica: Helena Borgia de la autora Alicia Sánchez.


Clara Quero nos hace entrega del análisis de la primera obra de Alicia Sánchez "Helena Borgia"...


Escribo en lengua desconocida”.

Aproximaciones a Helena Borgia de Alicia Sánchez.

Por Clara Quero F.


 
Desde sus primeras voces, el texto Helena Borgia de Alicia Sánchez, se me presenta como una búsqueda de escrituras hibridas que dan origen a un texto que nos muestra los espacios de la escritura y de los entornos que hacen posible este acto.

 La infancia aparece para reflejar el entorno de las mujeres. Abuela y madre son constituyentes del simulacro de la (él) sujeto que nos habla. El fingir asoma como uno de los gestos que posibilitan la existencia en un entorno donde el padre ausente  que no me hace mucha falta” (25) facilita el engaño de las relaciones cotidianas “mi abuela piensa que estoy triste, me trata como si estuviera enferma. Se ha puesto a orar como una loca(15).  

Desde el hogar al espacio del colegio la extrañeza se desprende de la sujeto, no es una voz cualquiera la que se nos presenta, sino más bien una lectora y escritora que recoge (roba) en este espacio los libros que la abstraen de la monotonía “mis compañeros dicen que es FOME leer, que da sueño. En este país a nadie parece importarle la literatura, la creen fácil (25) 

 Estas palabras dirigidas a la madre configuran al mismo tiempo su ausencia, ella habita el silencio del relato, extrañamente se encuentra abstraída de los diálogos y conversaciones, alejada  de la religión y de Dios quienes de manera frecuente son cuestionados en el texto. La negación a la obediencia heredada hacia estos símbolos manifiesta una constante en el libro y permiten el juego del engaño “entonces voy a su pieza fingiendo temor y angustia. Le cuento que veo espíritus en la pieza. Que se acercan dejándome inmóvil”. “me gusta que mi madre piense que estoy endemoniada” (55).

 La negación o el cuestionamiento de estos espacios sacros en la escritura traen a mi lectura el nombre que titula el libro y que es descrito desde su propia voz “Mi nombre es Helena Borgia” (49) una sujeto que se describe en su lúgubre origen, viajante de los pórticos del tiempo, desafiante, seductora, castigada por el creador y condenada a una mortalidad aparente (49).


Helena, su escritura, la escritura, manifiesta una reto a los roles genéricos que le han sido permitidos. Colérica raza femenina (49) de la que se hace cargo nombrándose dueña de la fractura del miembro. La histeria de su dolor (femenino) así mismo le permite descubrir el fracaso de la liberación de su género, quizás por ello la ausencia de la voz de la madre en el relato, sus desvaríos y alucinaciones en un espacio que escapa a la norma. 

No debe dejarse notar que el escrito de Alicia Sánchez nos presente claramente la estampa de una particular tradición literaria, nombres como Huidobro, Linh, Rimbaud, Kafka, Magallanes Moure, y  Gabriela  Mistral, evidencian las lecturas que traspasan el texto y que repercuten también en la ausencia de una tradición literaria femenina, la que se vislumbra a través de la presencia del reconocimiento del lenguaje mistraliano “Mistral lo hizo en idioma nativo, mejor que Vicente en francés y español(13).

Adentramos así en las propuestas de escritura que acuden al texto, “el arte es miserable”(8) “mis prosas no desean ser… ellas quisieran ser escritas por otra”(12) “He decidido escribir el crimen de toda literatura”(23), “la poesía me suaviza los rasgos de vez en vez”(23) “este es el ademán de un poeta menor”(22),“yo escribo con lápiz punzante, desconfío de las palabras”(24) “no volveré a escribir poesía (11)”.  

Es Borgia cuestionamiento y búsqueda de una nueva escritura, la mezcla de géneros que interrogan las posibilidades y los sentidos de ésta, la voz reiterada de la hija que escribe:   la poesía dibujada para ti”, es también el nombre de fracturas y de dolores contenidos en el cuerpo que escribe “la angustia cuelga de mi cabeza/ con precisión tomo la navaja/ corto y desgarro mi frente, la nuca, la mollera/… mi carne se deforma (7), he parido un crio muerto. Mudo y cojo”/… “el crío es un hibrido, entre prosa y verso es sólo un guiño” (22).  

Sin duda las voces del texto manifiestan que Alicia Sánchez inscribe en este primer libro un cuestionamiento a las divisiones genéricas tanto de la escritura como del cuerpo mismo de quien escribe y quien habla. Es Helena un cuerpo materializado en dolores y ausencias, en desbordes de deseo que se inscriben en el nombrarse de todas las voces que se manifiestan en él “quiero ratificar que a ella como a mí, le gusta el dolor. Porque su frente tiene el color del morbo” (57) “cierro las cortinas que adornan mi femenino rostro de macho” (59) “un extraño deleite sorprendió mis muslos” (60). 

Nos encontramos frente a una escritura que se desliza de manera oportuna, un libro que avecina riesgos en su forma y que se permite la sencillez sin intentar distraer al lector(a) de su labor, una escritora que se inscribe en el esfuerzo de nombrar la presencia de la mujer lectora y escritora que se pasea por las páginas que construyen Helena Borgia.






Libro Reseñado:
-Serie: Poesía
Título: Helena Borgia
Autor: Alicia Sánches
Editorial: Colonia Tolstoyana
País: Chile
Año: 2011



Fuente imagen:https://www.facebook.com/photo.php?fbid=311087965580056&set=a.309027525786100.74346.100000365641967&type=1&theater