Ensayo: Lengua Híbrida en Reescrituras de la Araucanía

Lengua híbrida en Reescrituras de la Araucana .



Por Claudia Molina Jara . 

Resumen : 

Con motivo del Bicentenario y el apoyo de la empresa privada, se publicó el libro Memoria Poética: Reescrituras de la Araucana.
Compilado por Luz Ángela Martínez (trabajos críticos) y Jaime Huenún (encargado de los talleres poéticos), la finalidad era dar una mirada crítica de la Araucana de Alonso de Ercilla, publicada entre los años 1569 y 1589
A partir de dos ejes: el primero, la relectura del texto, reinterpretando los elementos con los que Ercilla construyó lo que hoy llamamos la identidad chilena: tales como, los límites geográficos, características del suelo y de su gente y, con esto me refiero, a los “naturales” de la zona donde él estuvo.  En cuanto al segundo eje, éste es el de la reescritura de textos a partir de talleres literarios, que intentan dar cuenta como después de casi 400 años, La Araucana sigue siendo un terreno fértil de inspiración literaria para muchos escritores chilenos, tales como: Damsi Figueroa, Paula Ilabaca y de ascendencia mapuche como: Jaime Huenún, María Teresa Panchillo, entre otros. Referente a estos últimos se propone un análisis a partir de los elementos tales como, la lengua y los procesos que en ella se reflejan que dan cuenta del encuentro de dos culturas.


Introducción 

Entre los múltiples aspectos que hacen atractivo el texto Memoria Poética: Reescrituras…, hemos querido destacar los que tiene que ver con la lengua; ya que ésta, a juicio nuestro, constituye la materia prima con la cual se construyen los textos. En este sentido, es posible advertir cómo dentro de un mismo texto convergen la lengua española y la lengua mapudungun dando paso a una coexistencia, que deriva en algo que podría llamarse, una lengua mestiza (Carrasco: 1996-2000) o híbrida (García Canclini: 2002) que da cuenta de un mundo que es también mestizo o híbrido y que está en constante conflicto de intereses, necesidades y puntos de vistas y que manifiesta una visión de mundo que es mediatizada y heredera de la tradición de sus antepasados y de la tradición literaria del texto de Ercilla. 

En el texto Memoria Poética: Reescritura de La Araucana, se conjugan una serie de trabajos a partir de La Araucana: ensayo, poesía y trabajos plásticos que muestran cómo el texto original se reactualiza en cada lectura y cómo es capaz de mostrar la visión de lo que se intenta creer qué es Chile a propósito de Bicentenario, qué es lo que consideramos como chileno; además, de los elementos que hacen posible construir una identidad chilena y/o una identidad mapuche. 

De esta manera este trabajo pretende entregar una mirada parcial y puntual de dos poetas mapuches antologados en el texto Reescrituras, éstos son Jaime Huenún y María Teresa Panchillo, ya que ellos en sus poemas manifiestan de manera clara y explícita la situación de tensión que se produce entre dos lenguas que se encuentran en un espacio de por sí tensionado, ya sea en La Araucana por la situación de conquista o en Reescrituras por la situación de tensión que ha envuelto al conflicto mapuche durante el último tiempo. 

La lengua: desde el español hacia el mapudungun o viceversa 

Iván Carrasco (2000), plantea que a lo largo del tiempo, la interacción cultural entre indígenas y demás habitantes del país ha aumentado, provocando la aparición de autores mapuches que escriben en español y/o mapudungun, simultáneamente, de acuerdo a las convenciones de su tradición oral y de la literatura escrita de origen europeo. De este modo, en la sociedad mapuche coexisten dos expresiones literarias distintas: la etnoliteratura, manifestación oral en mapudungun de la memoria ancestral e histórica, regida principalmente por reglas intraculturales, y una literatura bilingüe mapudungun-español, o sólo en español, escrita por autores mapuches según convenciones interculturales. Por lo tanto, se trata de textos conformados con categorías mapuches y no mapuches (wingka) en su enunciación, en su enunciado y en la concepción y modelo de texto y literatura. Al resultado de esta “reunión de lenguas”, que es mucho más que la suma o mezcla de sus partes, más que dos visiones de mundo que se juntan, se oponen y coexisten y me atrevo a decir, que hasta cierto punto, se reconcilian en algunos casos; al resultado de este proceso y concordando con el término acuñado por García Canclini me atrevo a llamarlo: lengua híbrida. De este modo, la contextualización de este fenómeno es el resultado final de una escena tan cosmopolita como multicultural, con la complejidad de su naturaleza bilingual (español y mapudungun) y que, ahora, se transforma en una lengua diferente, una lengua híbrida. 

Según Rodrigo Rojas (2009:18) la etiqueta de “mapuche” parece diferenciar a estos poetas de los poetas chilenos; sin embargo, los autores mapuches dan cuenta de lecturas de experiencias que no provienen de una sola fuente cultural, sino que apelan y se nutren de tradiciones literarias diferentes. Resistiéndose a ser simplificados a una categoría, desafiando el modelo monolingüe actual e incorporando diversos elementos de la cultura y del contexto donde están inmersos. Estaríamos frente a lo que el mismo Rojas define como Mentes biculturales o Mentes bilinguales en términos de Mignolo (2000), esto es, la mente inscrita y producida por las condiciones coloniales, aunque diversas condiciones coloniales producen distintas mentes biculturales, en otras palabras, mentes que se han formado a partir del encuentro entre dos culturas o más culturas diversas. Por lo anterior, la reducción de los poetas mapuches como sujetos definidos por categorías fijas ha sido, según nuestra opinión un error, ya que dichas categorías están establecidas desde el poder y; sin embargo, mediante sus poemas afirman una identidad descentrada más compleja y no atada a un patrón fijo (Hall: 2000), lo que lleva a pensar que cualquier categorización que no sea la de la poesía o el poeta, es insuficiente para dar cuenta de tan compleja realidad poética. 

De este modo, se utiliza el término bilingüe, para aludir a comunidades que habitan un espacio entre dos culturas y cuya lengua más que un idioma se ha transformado en una forma de vida, una forma de ver el mundo desde los borde de lo racionalidad occidental instalada en las fracturas de la lengua hegemónica (Rojas; 2006:22), que trasciende el sonido, el léxico y la sintaxis, un espacio de fronteras difusas (un pliegue en términos de Deleuze); es decir, un territorio o espacio literario amplio en términos de Maurice Blanchot (1956) que alude a múltiples esferas de interacción humana. Entonces, el lugar de enunciación de estos textos, sería un espacio fronterizo, una zona donde las identidades se componen de múltiples experiencias culturales que cohabitan un territorio, tensionado por relaciones de sumisión y dominación, por la colonización, ocupación y resistencia. 

García Canclini plantea que lo anterior desembocaría en la "hibridación cultural" lo que es un desafío para un pensamiento moderno, acostumbrado a separar binariamente "lo civilizado de lo salvaje, lo nacional de lo extranjero, lo anglo de lo latino". Por lo tanto hablar de lengua híbrida es dar un paso más allá, es dejar de ver al otro en términos dicotómicos clásicos para comenzar a reconciliar, como dice García Canclini el término hibridación implica reconciliación entre culturas adversas; es una noción que trata de caracterizar la condición de las culturas contemporáneas en las que se producen muchas mezclas entre lo culto y lo popular, lo tradicional y lo moderno, lo nacional y lo extranjero. Y esas mezclas pueden realizarse en muchas formas. 

De este modo, existe una hibridación configurada por los sectores hegemónicos que toman elementos de las culturas subordinadas y los integran al discurso dominante; pero también están en la resistencia, donde los grupos subalternos se apropian de recursos de los dominadores y los incorporan a sus matrices culturales. Y entre hibridación dominante y resistente, existen procesos de transacción y negociación. Por ejemplo, lo que está ocurriendo en muchos campos artísticos como en las llamadas músicas de fusión y lo que sucede en la literatura, lo que implicaría que las formas artísticas estarían convirtiéndose en los espacios para el reencuentro y la integración. 

Relacionado con lo anterior, Carrasco (2000) concuerda con García Canclini al plantear que no se trata, en sentido estricto, de etnoliteratura ni de literatura mapuche, sino de literatura etnocultural, pues está construida con categorías de las tradiciones de dos sociedades en contacto, alteradas o transformadas por la influencia recíproca. En el fondo esta literatura, se muestra como un signo, como un símbolo intermedio que intenta reconciliar lo que parece irreconciliable en la realidad extraliteraria. 

Esta clase de discurso forma parte de procesos de superposición, mezcla o interacción, heterogeneidad de estructuración, de un hibridaje se dice hoy metafóricamente (Carrasco: 2000), en los cuales la actividad literaria constituye el eje de atracción, articulación y sinergia de la variedad y heterogeneidad discursiva en cuanto a su origen étnico, cultural y social y a su naturaleza lingüística, genérica, estilística, estructural. De esta manera, la literatura y sobre todo la poesía se presentan como un ámbito de confluencia de discursividades provenientes de diversos sectores de la experiencia y del conocimiento y, por ende, un espacio de conformación de textos interdisciplinarios, de discusión, de experimentación, como en este caso. 

Jaime Huenún: La re – escritura de la Araucana en conflicto. 

Luz Ángela Martínez, una de las compiladoras, plantea en la presentación del taller I: “Para la Confección de la voz”, que es poco probable que no exista un relación directa entre militancia (ideología) y el arte, de hecho, el poeta, el artista deben tomar una posición como intelectual que se hace cargo de su herencia, de modo que la lengua es también parte de esa herencia, de una herencia que se mezcla como manifiesta Juan Santander, en su poema llamado “Mezcla” 

Para mezclarnos 

Mezclamos la semilla. 

Trigo paterno 

Para los largos campos. 

La vid sagrada 

Para los tibios valles 

(….) 

Para que ellos 

Lleguen a ser nosotros (219) 



Para Santander la mezcla no terminará, de hecho se proyecta a la posibilidad de ser uno y, más aún, perdiéndose los elementos originales para dar paso a “ser nosotros” ambiguo, ya que: ¿quiénes son ese “nosotros”? ¿Desde qué lugar se ubica el sujeto hablante? ¿Desde el español, desde el mapuche, desde el mestizo…? Este juego de palabras ´provoca una reflexión que nos lleva a pensar también desde qué lugar leemos el poema y cómo lo entendemos, además de pensar en la naturaleza de nuestros orígenes y en cómo nos hemos mezclado. 



Jaime Huenún, por su parte, escribe los textos de Memoria Poética: Reescritura de La Araucana… mezclando formas discursivas del periodo colonial, es decir, el sujeto de la enunciación se traslada hacia el pasado remoto del periodo de la conquista, pero no desde el sujeto mapuche, sino desde el colonizador. Además, le agrega otra particularidad, no lo hace desde la perspectiva épica del héroe, sino desde el personaje secundario (Zambra: 2010), “el hombre común” que toma la palabra y la plasma, pero no utilizando una lengua pura, sino una mezcla de elementos que se hibridan, fundiéndose en un mismo texto y reflejando una realidad diferente y diversa que no había sido mostrada hasta ahora. Para Luz Ángela Martínez, este mecanismo despliega un movimiento de apropiación por medio del que Huenún interviene y distorsiona las formas de mecanismos escriturales de esos textos para construir un discurso híbrido, mestizado que atenta desde adentro contra la estructura ideológica, ya que al introducir en la lengua del conquistador imágenes, nombres y sentidos provenientes de la cosmovisión del otro-mapuche, también enfrenta la sintaxis y el léxico del bando enemigo. Como por ejemplo: Sermón en Lengua de Chile (Luis de Valdivia, 1621), donde el poeta asume la posición del español, a través del Padre Luis de Valdivia. 



Sermón en Lengua de Chile (156) 

No penséis ni digáis 

Q ay un Dios en el cielo y otro en la tierra y en el mar. 

No digáis q ay un Dios del mayz y otro del trigo, 

Uno que truena y otro q hace llover, 

Y otro que quita enfermedades 

Y da salud a los hombres. 

No ay un Dios de Españoles y otro de Indios. 

Vuestros viejos no sabían nada; 

Para conocer a Dios eran 

Como niños sin razón. 

En el caso de este fragmento el hablante lírico asume una posición desde el poder, el lado hegemónico; no obstante, sus enunciados están cargados de ironía, ya que al denostar a los antepasados se estaría realizando una parodia de las creencias católicas y de su discurso que más que buscar el reencuentro busca anular la creencia del otro considerándola equivocada e ingenua, asume al otro como carente de razón, no como criatura hecha a la imagen y semejanza de Dios, sino como un niño que no tiene razón. 



Para Huenún la lengua hibrida, no es un elemento que reconcilia, sino un elemento que pone de manifiesto una tensa guerra discursiva entre ambas lenguas, sin embargo, en términos de Foucault no hay que olvidar que quien tiene el habla, tiene el poder y que el uso y apropiación del discurso es también una forma de poder, por lo que la utilización de un código por sobre otro es también una forma de anular la otra lengua, en el fondo la posibilidad de encuentro entre un mundo y otro es imposible, no hay posibilidad de dialogar. 

Dictado de sombras (160) 

Sepan cuantos vieren este testamento 

Que yo ynés yndia natural desta tierra 

Hija de encomienda del pueblo de ligüeymo (…) 

Primero que encomyendo my anyma y llevarla 

Al dulce paraíso en donde fue críada (…) 

Ytén mando sepulten mi cuerpo en la iglesia 

Allí en el arco justo do entierran a los pobres (…) 

Ytén mando que el padre martines senteno 

Celebre por mi ányma dos misas rresadas 

También aquí declaro que xriptobal beas 

My amo por clausula de su codicilo 

Dejó a un hijo myo y del dicho my amo 

Herencia de ganado cabruno y ovejuno. 



Jaime Huenún da cuenta de un conocimiento acabado y un excelente manejo del sistema lingüístico no sólo a nivel del discurso, sino también, a nivel de otros elementos como son los aspectos fonéticos, léxicos y sintácticos de la lengua, estos aspectos aparentemente formales elevan al texto a un nivel único, ya que es capaz de moverse diacrónicamente por un código y otro sin que esto parezca artificial. 

Así, Jaime Huenún lleva esta tensión entre lenguas más allá en su poema Fabla de Castilla, donde hace una reflexión desde el punto de vista de lo metalingüístico, es decir, una reflexión desde el lenguaje al significado mismo, al uso de la lengua y de su significado, no sólo como sistema de comunicación, sino desde la función que cumple dentro de este ir y venir de una cultura a otra y de una lengua a otra. 

Fabla de Castilla (170) 

Esta es la lengua que devora bosques 

Fuego y maldición tejen sus palabras (…) 

La lengua arrebata al hijo su pureza, 

La lengua desgaja la intacta desnudez (…) 

La lengua que miente dice la verdad, 

La lengua amorosa destila igual veneno. 

Lengua es el azote de todas las naciones 

Y de todos los amantes yaciendo bajo el sol 

Lengua como tumba cebada por los rayos, 

Perversidad desnuda de vocal en vocal (…) 

La lengua es la fruta del hambre del absoluto. 

La lengua es la soberbia movediza y oscura; 

Acalla lo sagrado, consuela a los insomnes 

Desangra en los jardines las rosas del amor. 

En conclusión, en “Lengua de Castilla” estaría claro que la lengua que describe el hablante lírico no es otra que la extranjera y que por tanto, la lengua natural; el mapudungun, es la lengua que se opone y logra dar espacio a aquello que no tiene lugar la lengua de Castilla, es evidente, que aquí Huenún establece una diferencia irreconciliable entre las lenguas y, por lo tanto, estaría cerrando el paso a la existencia de lo que se había planteado en los otros poema, es decir, una lengua híbrida que sea capaz de dar cuenta de un mundo lleno “mezclas”. Un conflicto que diferencia a Huenún del resto de los autores de la cultura nacional, esto es, el mestizaje asumido como un conflicto, no tanto de identidades con lealtades contrapuesta, sino de oposición a la dominación cultural colonial. De este modo, el poeta va en búsqueda de los aspectos que pertenecen a la cultura ancestral y los incorpora en sus poemas; saca elementos de la oralidad y los introduce en la escritura como una forma de sustituir al discurso colonizador que definió el lugar e identidad cultural de sus ancestros mestizos. Esto haría de los textos de Huenún, poemas únicos que se apropian de la cultura, de la misma manera que Ercilla se apropio de lo mapuche para escribir La Araucana. 


María Teresa Panchillo: Desde la Oralitura hacia la reconstrucción del viaje 

Elicura Chihuailaf acuña el término “oralitura” para explicar la oralidad como un don propio de su cultura. Según Carrasco (1996), lo anterior, hace que los poetas mapuches irrumpan en la tradición del canon poético-literario chileno con una actitud transgresora y una estética compleja lo que produce contradicciones radicales con las formas discursivas imperantes al recibir éstas el impacto de lo que significan los textos de "doble codificación" entendidos como tipos de discursos bilingües; mapudungun-español o verdaderos complejos textuales caracterizados por su naturaleza etnocultural y que brotan de la interacción de culturas indígenas, criollas y extranjeras(Carrasco: 1996). 

La oralitura permite caracterizar los textos, con algunos matices diferenciadores, esto no sólo se produce por una condición de mestizaje que el hablante lírico expresa a través de procesos y definiciones que se generan en la constitución y reconstitución de su memoria. Así, el discurso poético mapuche y sus actuales hablantes, asumen riesgos al plantearse desde la hibridez, esto implica una serie de tensiones propias de la interculturalidad y heterogeneidad de procesos y contenidos que expresan. Lo anterior, se acentúa aún más si la temática parte de la re-lectura del texto que se considera fundacional de la cultura chilena y se considera como un paradigma tan arraigado, que incluso la educación chilena (media y universitaria) alardea de la obligatoriedad de su lectura. Los textos que se plantean en este ejercicio de reescritura abren un camino, que está entre lo ancestral y la contingencia, sus voces y sus textos son un puente por el cual transitan las antiguas voces que, al ser recuperadas, pueden devolverles al territorio actual (Fierro y Geeregat:2002). 

En este sentido María Teresa Panchillo, retoma la oralitura y la incluye dentro de sus textos como un elemento necesario y un requisito para la comprensión, es desde la oralidad que se construye el texto y desde ahí se debe comprender. 

KAMAPU (DESDE LA DISTANCIA) (393) 

Váyase hermano váyase 

NO mire hacia atrás por nosotros 

Si no por el que te disparó 

Si es necesario 

Tíralo hacia tu canoa 

Eres hombre joven 

Tienes todas las fuerzas 

…Te estoy diciendo 



La inclusión de elementos orales, asumiendo a un hablante lírico que dialoga abre el texto a un espacio literario más amplio y más conciliador, no estamos frente a un discurso producido por una autoridad, estamos frente a un dialogo y como tal es un lugar de encuentro, de acogida sin un conflicto aparente, de este modo la inclusión de ambas lenguas otorgaría un estatus similar ambas, esto implicaría que en un espacio literario es posible encontrar los mundos, lo que el español no es capaz de designar es designado por el mapudungun y viceversa. 

AL AMANECER DEL PRIMER REGRESO 

De un largo viaje a la poesía 

Me saluda el sol brillando entre nubes y llovizna 

En el punto exacto del xipawe antv 

Cuando reverdecen los trigos 

Subiendo al vapor de la tierra 

Como el pan recién amasado 

We masan kofke reke 

We masan kofke reke 

(384) 



Es también desde el elemento de la oralitura que se incluyen otras voces dentro del texto, voces que al igual que en Huenún, corresponden a personajes secundarios de la historia, gente común que es la que posee la voz y vive la historia, en otras palabras, la historia se recrea a partir de estos personajes secundarios. Nuevamente, no estamos ante la figura del héroe, tanto Panchillo como Huenún hacen del personaje secundario un emisario válido y lleno de matices propios de la cultura desde donde se escribe, a diferencia del texto de Ercilla que pone en escena a un héroe araucano, pero cuyos matices son aquellos que provienen del héroe épico tradicional, es decir, es posible reconocer a los héroes de La Araucana en otros textos canónicos, esto es totalmente comprensible, dado que Ercilla era un hombre letrado y para darle validez a su texto debe recurrir a dichos modelos, que es probable que nada hayan tenido que ver con la realidad del mapuche de ese tiempo. 



Lo anterior se hace más patente cuando Panchillo tematiza su viaje en el poema VIAJES POR VIAJES, es imposible no hacer la comparación entre este viaje y el de Ercilla, en ambos casos el sujeto de la enunciación se sumerge en el aletargamiento, en un naufragio e imagina su destino. 

Entre sueño y poesía 

Caigo dormida 

En un Clásico Semi Cama 

Naufrago en la carretera 

Buscando encontrar los senderos 

Submarinos de los años 1500 

O simplemente hacerme camino sobre el mar 

En un barco imaginario del poeta (…) 



DESCUBRIR la Europa Renacentista 

Navegando por las Letras 

De los versos a toda rima 

En octavas reales. 

Entender la vida y la historia de ese Continente 

Los cantares del Mio Cid 

Y todo el WINKA KIMVN 

Que no entendí en la enseñanza media 

A ver si ahora podría entender La Araucana 

Y tanta crueldad en La Conquista 

(387-388) 



A diferencia de Huenún, Panchillo da en su poesía paso a historias intercaladas propias y de otros, que son parte de la contingencia y de estos personajes secundarios que construyen ahora la reescritura de esta nueva historia que intenta entender la historia anterior. De este modo, al entrelazar en presente y pasado se enriquece la historia y se crean un nuevo espacio literario. El hablante nos traslada a su propio viaje temporal y espacial, haciéndonos participe de este traslado que tampoco es conflictivo, que es un viaje natural, por lo que se considera la recuperación del espacio de la memoria. 

QUIENTIENELACULPA 

De esas historias de niñas y niños. 

Que pasan en este Reino. 

Una dijo en su casa 

El papá de mi compañera es “camionero” 

Y a ella le da miedo que lo asalten los “encapuchados” 

Y le quemen su camión 

Y todas sus cosas 

(389) 

En el caso de los elementos que permiten hablar de una lengua híbrida, Panchillo utiliza recursos léxicos del mapudungun, si bien la sintaxis es española, la inclusión de elementos léxicos del mapudungun permite darle dinamismo al texto y permite establecer que en medio de la rigidez de la gramática castellana, es posible la inclusión de elementos de otra lengua, sin que por ello se pierda el sentido del poema. De este modo, la mezcla de los elementos de una lengua y otra, sí permiten hablar de una lengua híbrida que reconcilia, que une y logra una mezcla que es diferente a los elementos originales y superior a la suma de sus partes. En otras palabras, los textos producidos por Panchillo remiten a una mejor comprensión del concepto hibridación que propone García Canclini, ya que en ellos hay una reconciliación de las lenguas, donde ninguna disputa un lugar de dominancia, el conflicto queda relegado a un segundo a un lugar, dado que en el espacio poético es posible advertir lo que sería lo ideal del espacio general, la coexistencia de las diferencias sin la necesidad 



Conclusión 

Escribir un texto a partir de otro, y escribir acerca de la reescritura es ya una labor que implica la mezcla y la relectura constante no sólo del texto original (…¿cuál es ése ahora?). 

Mabel Mora Curiao plantea que la labor de la relectura y la reescritura debe plantearse como un diálogo constante desde la diversidad, revisando símbolos, signos, mirando las personas y personajes, al escritor y al soldado, al verso y la narración, a los “araucanos” y “mapuches” a los españoles y chilenos, pero sobre todo mirarnos y mirar este país con la distancia de los siglos desde escrituras y lecturas diversas (327). 

Ahora esa labor de reescritura se hace, usando como materia prima, la lengua, pero no una o la otra en términos dicotómicos, sino en términos de convergencia de lenguas que coexisten en un mismo espacio poético, dando paso a lo que hemos denominado lengua híbrida. 

Por un lado, está Jaime Huenún que logra a partir del desplazamiento de tiempo, espacio y voz del sujeto de la enunciación, mostrar la tensión máxima a la que se puede llegar al utilizar una lengua, haciendo que la lengua sea un instrumento para dar cuenta de las constantes fricciones que se dan en la poesía al unir dos mundos que aparecen como distanciados, pero que en el fondo tienen mucho en común. 

Por otro lado, está María Teresa Panchillo quien logra hacer converger español y mapudungun, dando paso a una lengua híbrida menos tensionada, pero no por ello menos dinámica, en este caso la lengua establece juega un papel conciliador, ya que logra entregar los eventos del pasado y de la contingencia con la eficacia con la que lo haría el español o el mapudungun por separado. 

Finalmente, es necesario aclarar que para leer los poemas y apreciar la poesía del texto Reescrituras o de cualquier texto, no hay que tomar partido por un estilo u otro (Huenún o Panchillo), sino más bien entender (y tolerar) que la existencia de ambas visiones existen y no hay por qué hacer de ellas postura irreconciliable o antagónicas, más bien hay que dar paso a una nueva visión de lectura que comprenda que el mundo (y la lengua como parte de él) puede ser vista y apreciada desde diversos puntos de vista. 


Bibliografía 

Carrasco, Iván. (1996). “Tensiones entre la intra y la interculturalidad en la poesía de E. Chiuailaf y L. Lienlaf”. En Lengua y Literatura Mapuche. N° 7 Universidad de La Frontera. Temuco Chile. 

Carrasco Ivan. (2000) “Poesía Mapuche Etnocultural”, Anales de Literatura Chilena, Año 1, Diciembre 2000, Número 1, 195-214 

García Canclini, Nestor (2005) En defensa de las lenguas La vigencia de las culturas híbridas. El Comercio / Lista Interculturalidad, http://www.aulaintercultural.org/article.php3?id_article=974

Huenún, Jaime y Martínez, Luz Angela (2010): Memoria Poética Reescrituras de La Araucana, Editorial Cuarto Propio, Santiago 

Orietta Geeregat V. y Juan Manuel Fierro B.,(2002) “Testimonios poéticos del mestizaje mapuche. Memoria y contramemoria en textos de Elicura Chihuailaf, Leonel Lienlaf, Jaime Huenun y Bernardo Colipán”. Razón y Palabra, Abril – Mayo 2002. http://www.razonypalabra.org.mx/anteriores/n26/jmfierro.html#oyj

Rojas, Rodrigo (2009) La Lengua Escorada. Editorial Pehuen, Santiago, Chile