Crítica a Nimbo

Crítica a  Nimbo de Valentina Paz Osses Cárcamo,
Plaquette 2010, Ediciones Inubicalista; Valparaíso, Chile

Por Claudia Kennedy


Se obsesiona con los ojos como única bisagra entre lo externo y lo que no ¿es realmente la forma de acceder a ello? Valentina Osses en su unidad Nimbo intenta hacer hablar al cuerpo desde un espacio medio; espacio ocupado por aquellos recovecos posibles de entrada o salida de información, circulares, nimbos, entrada y salida de luminosidad (boca, ojos, etc.) pero preferentemente la/el hablante nos remite a los ojos, que se vuelven, se hunden para describir. Pero cuidado Valentina, la acción de un ojo no puede ser únicamente la de hundirse. “Se instala el verbo en los ojos hundidos, / vivir en la distorsión de las cosas”, dice el hablante poética, y agrega en otros poemas: “nadie quiere saber por qué se hunden” y “La advertencia de la luz, / igual que los ojos hundidos”.


Nimbo adquiere, en ocasiones, un gustillo similar a lo que provoca la obra del iquiqueño Mahfud Massis. “Terribles ojos / atados como la garra al florete, echados / cual veloces gavilanes” dice Massis mientras que la hablante de Nimbo recurre a la síntesis, poesía es síntesis; pero esta obra no será la mejor de sus obras.  Aún así, hay elementos de interés en ese espacio de bisagra antes mencionado, un lugar interno caracterizado por la insolencia-“costra vieja”-carencia-distorsión-reproducción del mundo externo dentro del interno, oscuridad; mientras que el mundo exterior aparece bajo la figura de la luz. 

Enfatizamos la aparición de la distorsión. He aquí lo que interesa, este es el punto: la distorsión y la eterna reproducción. Con ello es que Osses asume una visión histórica-política –algo forzada con la inclusión de un epígrafe introductorio que dialoga con uno que otro verso en cursiva dentro de este nimbo, intentando justificarles, mas también con la preocupación de la autora por llevarnos hacia la saturación de su leit-motiv, de esta manera es como nos señala  su propia distorsión, su propia inexactitud. esta hablante lo sabe y nos lo reitera al describir objetos, situándolos ¡tanto! en los extremos que se desfiguran en significación. Quizá el mayor de sus logros sea la alteridad de la imagen poética. Se advierten entonces la ambivalencia de las cosas, una advertencia al lector de principio a fin.  La presente unidad es un art poétique.

Nimbo no aclara las dudas de la propia autora, quizá las fortalece, “Me faltan preguntas para armar esos contornos”. En el viaje que nos invita a realizar, a través de descripciones e imágenes relativamente concordantes entre sí, sus palabras en mínimas oportunidades titubean, alargando la idea hasta saturar el ritmo; sus adjetivaciones en ocasiones descolocan, unas de manera eficiente y otras forzada: “para regalarnos imágenes frita”. Pero se le perdona, porque la literatura es un largo camino de aprendizajes. 

La imagen de la infancia es uno de los elementos más claros: ¿capricho? Ésta parece como un acontecimiento pasado que se caracteriza por mentiras y reproducción de lo externo, ello nos involucra con la necesidad de matar lo pasado y tras ello la eliminación de la reproducción. El movimiento para Valentina Paz Osses Cárcamo es un espacio de conflicto, ya que no lo puede restringir a moral pues el movimiento “destiñe los objetos”. Esta idea claro que causa éxtasis. ¿Qué es lo que pretende?: un algo dentro de la unidad, que titula acertadamente Nimbo, descoloca, al punto de volverla arte; pero no se equivoque usted, no estamos ante lo mejor de las nuevas voces poéticas, sino con algo que pareciera ser un primer libro, algo que aún no está del todo resuelto. ¡Esto es una plaquette!, una aproximación a la ruptura, esto es lo que espero leer, la reflexión del autor frente a su propio trabajo, su propio objeto perenne. 

En definitiva Nimbo es un ejercicio, un espacio de advertencias a los lectores ante las posibilidades de moverse y no moverse, de advertir la indefinición de la poesía: “Me faltan preguntas para armar esos contornos”; dicho verso es otra de sus advertencias que nos remonta a los espacios del saber que no, mientras un tono plomizo abunda en su escritura, un retorno hacia aquel intento por salvaguardar su obra de la lectura fácil.

Sobre el texto:
Publicado por primera vez en INDIE.CL
Publicación de fragmento en blog de la autora en Mayo de 2010
publicado en OECH en Febrero de 2012

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