Chile Despertó




El pueblo chileno ha sobrevivido las últimas décadas, con un sueldo mínimo de 301.000 a inicios del año 2019 que siquiera cubre el gasto de un arriendo (un departamento de apenas 29m2 tiene un valor de arriendo de 280.000), hemos considerado también lo injusto de que el aumento del sueldo mínimo sea una discusión entre parlamentarios en extensas sesiones del congreso subiendo 2000 pesos mientras el congreso aumenta cada año su sueldo y la "dieta parlamentaria" que son millones de pesos extra a sus sueldos; consideramos también innumerables marchas pacíficas por demandas que consideramos justas como el fina a las administradoras de fondos de pensiones (AFP) debido a que tras años de trabajos y entrega de parte de nuestro sueldo precario a dichas administradoras, al momento de jubilar, el dinero mensual a recibir es menor incluso a dicho sueldo mínimo (una profesora que haya trabajado toda su vida laboral obteniendo sueldos de 700.000 hoy se jubila con apenas 200.000 obligando a los jubilados, los adultos mayores a continuar trabajando)  se deba también comprender que el sueldo mínimo de 301.000 es bruto es decir no posee los descuentos legales relativos a salud y afp ya que si realizamos dicho descuento el dinero que realmente recibe un trabajador al mes es de sólo 243.000) a ello sumamos el sistema de salud en donde existe una istema público y un sistema privado, en el sistema público las personas mueren esperando años en listas de espera para una cirugía urgente, en el sistema privado las personas no pueden acceder por no tener dinero para poder pagar, se genera entonces el colapso del sistema de salud; la educación ocurre algo similar ya que es un negocio en desmedro de saberes y capacidades, estudiantes universitarios se endeudan para poder estudiar y pese a sus capacidades se titulan/se gradúan y en muchos casos no logran ejercer su profesión debiendo acceder a labores terciarias con sueldos mínimos, debiendo con dicho sueldo pagar la deuda que ha dejado el haber estudiado, es un complejo sistema en donde no se puede lograr un progreso económico-social; la vivienda digna es sólo un sueño en la medida en que las viviendas sociales (de corrupto y complejo acceso) no dan abasto en espacio ni calidad para que una familia lo habite, innumerables son los casos de familias que han debido -en pleno invierno- dejar sus hogares debido a inundaciones o filtraciones. Cumpliendo jornadas laborales de 45 horas a la semana, presentando viajes de 2 horas diarias se ha vuelto precaria la vida en familia, los niños abandonados-maltratados son violados y abusados en las instituciones que el gobierno administra para su seguridad.
El capitalismo se instaló para jugar no sólo con el mercado chileno sino también con el peso que quizá sobra de un monedero.
Las escritoras chilenas vivimos esta realidad, aunque exista más de algún privilegiado que haya podido sortear ésta vida, lo cierto es que el dolor plurinacional nos pega, nos quita los ojos para el disfrute de la masacre estúpida de las autoridades y su falsa democracia.